lunes, 9 de diciembre de 2013

Nunca sucedió nada


Hace un tiempo, conocí a un tipo, muy parecido a mí, sombrío, bizarro, carretero, caliente e inmoral.
Todo le importaba buena parte a este muchacho, pero la realidad es que se camufla super bien, acaba de terminar una carrera tradicional, limpio, sin atrasos, buenas notas en la universidad, pero a la hora de irse de fiesta este hombre no tiene escrupulos, es rancio. No solo rancio si no también caliente.
Un Sábado de Septiembre cualquiera, me encontraba yo, como es de costumbre, acostado con caña 2 de la tarde, en boxer sobre mi cama, fermentando, comiendo la comida desde el mismo envase que te la entregan cuando pides comida por telefono, tomando agua mineral igual como tomaba alcohol la noche anterior, como si no hubiese mañana. En condiciones deplorables, el alcohol salía por mi sudor y mi corazón latía rapido, estaba mal. Pero a pesar de todo lo mal que me sentía, había una llama en mi interior que era mas grande que la acidez estomacal de éste mal momento, estaba caliente.
Me dispuse a la recuperación de la caña, para ver la posibilidad de un culión al atardecer. Me tomé un cocktail anti-caña, nefersil, domperidona, omeprazol. Me metí a la ducha y recuperé mi dignidad.
Dispuse en mi habitación una atmosfera anti-caña, prendí unos incienzos, abrí las ventanas, prendí unas velas, intentando limpiar el ambiente, se hace lo que se puede.
Revisé mis correos, los trabajos de la universidad, y estaba descargando los paper que tenía que leer, y algunas guias que estudiar, cuando el muchacho antes mencionado me habla por Facebook, una conversación ludica, simple, él tambien tenía caña. Yo le insinué que estaba caliente, y el respondio con un flirteo similar, ambos insinuando, pero nada mas bien explicito. Conversamos un rato, y le hice la propuesta. De una y sin preambulos le pregunte:
- ¿Follemos?
- Bueno, pero sin enrollarse. - Respondíó
- Lo que haremos nunca ha pasado.
Y ese fue el acuerdo, no recordar. Lo invité a mi depa.
Figuraba paseandome por la casa en boxer, haciendo algo de comer, poniendo musica o algo, cuando tocan la puerta, pensé en vestirme, pero lo encocntré un tanto cínico.
Normalmente acostumbro a atender a la gente vestido, pero la mayoria del tiempo estoy sin ropa en mi casa, encuentro la ropa algo innecesario, me molesta.
Este muchacho entró, me trajo una botella de agua minera, como gesto de cortesía, sabía que tenia caña, un caballero.
Muchacho entró con toda naturalidad, conversamos un rato, hablamos de lo sucedido la noche anterior, nos reimos, muchacho con cara de inocente me dice: ¿Me invitas a conocer tu pieza?.  Yo accedí, fue cuestión de segundos, cuando estabamos agarrando en mi pieza,
Muchacho resultó ser agresivo, posesivo, territorial, me tomaba con fuerza, me besaba con violencia y seguridad. Tenía un espiritu alfa, yo me dejé llevar, me dejé querer.
Recorría mi cuerpo con su lengua, detras de la oreja, donde me permitía escuchar un jadeo propio de su exitación, deslizó su lengua por mi cuello hasta llegar a mi pecho, donde ya no era lengua, si no mordidas, mordió mi pecho, sin preocuparse por mi dolor, hasta que llego a mi tetillas, las cuales mordidas no fueron, sino acariciadas por una humeda lengua que sabía lo que hacía. Fue así como descendió por mi abdomen, acercando su rostro a esa franca pelos en la linea media de mi abdomen, me saco los boxer con suavidad, casi con ternura, tomo mi pene con suavidad y lo introdujo en su boca. Debo decir que muchacho, tiene unas habilidades linguisticas muy desarrolladas, no solo es poliglota, sino tambien un gran mamador.
Había algo extraño en ésta situación, yo estaba absolutamente desnudo y él no. Yo solo me dejaba querer, ahi en medio de mi habitación, de pie, mirando como muchacho se lucía haciendome sexo oral.
Luego de aquel espectaculo, decidí desnudarlo. Y lo tiré sobre mi cama, le salte encima, lo tenía contra la cama, el no podía verme, yo estaba atras, le afirmaba sus mano, y le respiraba al oido, asumo que en ese momento el descubrió que sería penetrado. Y me dijo, "no soy pasivo hace dos años".
Yo como por supuesto, soy un hombre de buen corazon, fuí gentil, prepare al hombre, casi con amor. Y solo un casi.
La penetración fue lenta en un comienzo, debiamos ser cuidadosos con muchacho, estaba fuera de forma. Todo iba muy tradicional, hasta que mi amigo se puso mas camboyano, y quería mas fuerte, mas rapido, mas adentro, sentados, de pie, en la cama, en el suelo, en el escritorio, en la cama de nuevo. Follamos por toda la habitación, de forma brutal, al igual que sus besos, su estilo fornicario era violento, a este hombre le gustaba el dolor, le gustaba el rollo duro, quizás BDSM. Que sé yo.
Las expresiones faciales de muchacho, se limitaban a fruncir el seño, mirar con deseo, jadear y sacar la lengua en oporturnidades para aumentar su cara de caliente. Estabamos follando sobre el suelo, cuando muchacho se nos corre, pude sentir con cada chorro que salia de su pene, la contracción de su esfinter sobre el mío, el tipo jadeaba, hasta quedar en silencio y absoluta inmovilidad, hasta que exhala esbosando una sonrisa. Con cara de satisfaccion este joven se me insinua y me dice: Quiero ver como eyaculas.
Yo accedí, el tipo me hizo sexo oral, y con un poco de esfuerzo por mi parte, consegui el orgasmo. Le eyaculé sobre el rostro, un facial señores, y en un primer encuentro. Na' de weas.
Despues de una jornada olimpica de culión, quedamos los dos tirados sobre la cama, yo le conversaba puras weas como acostumbro hacerlo, hasta que lo llaman por telefono.
Muchacho tenía un cumpleaño sorpresa, estaba atrasado, agarro sus weas y aún con caña y mas encima culeao se fue a su cumpleaños.
Lo que les acabó de contar, nunca sucedió para ninguno de los dos, mas que en aquel momento.

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