martes, 13 de agosto de 2013

PENDEJO RICO RICO RICO


En el ultimo tiempo que pasé en polo sur, la verdad es que me dediqué a hacer basicamente nada, no había mucha nieve en el centro de esquí, por lo que snowboard poco pude hacer.
Recibí una visita de una compañera de universidad, le mostré la ciudad y carreteamos.
Los ultimos días que pasé en polo sur fueron extraños. No tenía ganas de volver a la Universidad, pero tampoco quería seguir en la casa de mis padres. Era un sentimiento extraño pero no voy a ahondar en aquello.
El día de regreso se acercaba, pero conocí a un pendejo por manhunt, en realidad no era tan pendejo, solo tenía un año menos que yo. Pero tenía cara de pendejo.
Nos contactamos por esta red social maricona, y nos agregamos a facebook finalmente, resultó ser que este muchacho había estudiado en alguna oportunidad en mi colegio, por ende de vista me era familiar y nuestra lista de amigos en común en facebook era bastante extensa.
Faltando sólo dos días para mi regreso a la universidad decidí juntarme con él. Lo pase a buscar cerca de su casa a eso de las 12:30 am, compré un agua mineral porque ganas de beber yo no tenía y al parecer él tampoco. Pasé a una bomba de bencina a llenar el estanque y comprar la famosa agua.
Nos fuimos a la costanera de la ciudad, no fuimos muy lejos la verdad puesto que este pendejo quería que fueramos a una tocata que se realizaba en ese entonces en un bar de la ciudad. No tenía muchas ganas de ir, así que le ofrecí fumar marihuana, conversar un rato y despues lo pasaba a dejar.
El pendejo no se negó, pues al parecer estaba interesado bastante en mí.
Nos fumamos el famoso caño, que nos dejó en otra, yo la verdad tenía dificultad para comunicarme, era extraño, pero estaba feliz, solo me dedicaba a disfrutar mientras este pendejo me hablaba de su vida. Tenía una vida bastante ajetreada, a pesar de encontrarme absolutamente en drogas, pude notar que intentaba impresionarme.
A mí parecer el pendejo era un tipo sumamente inteligente, vicioso y flojo, pero inteligente.
Y curiosamente este pendejo me mostró la canción que puse anteriormente, y absolutamente drogado me relató el video de éste, se lo sabía completo e iba acorde a la musica, incluso sabía cuando tocaban el timbre, se hizo el lindo, la verdad es que me gustó como me engrupió, hace tiempo no intentaban engrupirme, siempre acostumbro hacer esa pega yo.
Escuchabamos musica similar, aunque el pendejo, como buen ocioso, tenía amplios conocimientos musicales y me sorprendió bastante.
La noche transcurrió. Nuestros cuerpos se rozaron en un par de ocasiones, pero fue un coqueteo mas bien educado y respetuoso.
Yo aún absolutamente en drogas lo pasé a dejar a su tocata a eso de las 2:30. Nada pasó. Pero con ganas me dejó.
Luego de eso llegué a mi casa, me acosté, escuché musica y me dediqué a mirar una pelicula que daban en un canal de cine independiente, no la entendí. Estaba volao. 
En ese intertanto intentaba explicarme el porqué no me había abalanzado sobre el pendex, si el pendex rico estaba, y yo había ido a ensartarmelo como diría un compañero de U medio azorronao enfermo de caliente.
Cuento corto, agarre mi telefono, abrí wasap, y le mande un mensaje que decía: Follemos mañana? a lo que pendejo me responde: Que lindo. Pensé que nunca me lo preguntarias.
Y así fue como concertamos nuestra segunda cita.
Luego de eso me quedé dormido.



Ultimo día en polo sur.
Paso a buscar al pendejo a eso de las 6 de la tarde, y nos fuimos lejos de la ciudad. La verdad el hecho de que fuera pendejo me gustaba, es mas 4x4 y no como esos wns tipicos de 27 a los 35 que les gusta ir a moteles directo al grano y ya chao. 
La verdad este pendejo me provocaba cierta curisosidad, porque el weon es super masculino, y tenía toda la pinta de activo. Y yo con el pasivismo poco, fue una jugada arriesgada debo decir.
Si me salía activo todo se iba a la mierda. Aunque siempre se puede hacer algo.
Llegamos a las afueras de la ciudad, a la orilla del mar, con una vista privilegiada, nos bajamos del auto, nos sentamos en la arena y nos fumamos un caño, no entero esta vez. Ambos fuimos precabidos, conversamos con toda naturalidad al igual que la noche anterior, pero esta vez era el atardecer el que estabamos mirando. Polo sur se caracteriza por unos atardeceres maravillosos.
Continuamos conversando mientras la noche se acercaba, yo miraba la hora pues sabía que a las 9:30 debía estar en un restaurante con mis viejos.
Nos dió frió, nos subimos al auto, la noche ya se había apoderado de la ciudad y estabamos en medio de la nada, ambos algo paranoicos producto de la hierba que habíamos fumado decidimos subirnos al auto, la verdad las sombras se tornaron un poco escalofriantes.
Nos subimos al auto, y este joven muchacho intento conquistarme con su musica, pero puso ellie goulding, a mi nunca me ha gustado, sin embargo. Puso una cancion que me gustó. La verdad es que quería escuchar musica yo, asi que conecte mi iPod a la radio del auto y la musica empezó a sonar. Reclinamos los asientos, y en la mas romantica le tomé la mano. El pendejo me miraba con cara de ansioso, con cara de que quería que me tirara encima, pero lo hice esperar. Hice que estuviera tan ansioso, que tuviera tantas ganas de tenerme encima, para que me dejara hacerle lo que yo quisiera. 
Estabamos en silencio, yo tenía los ojos cerrados, mi mano sobre la suya y podía sentir como me miraba, a pesar de estar con los ojos cerrados, cuando abro los ojos, noté que estaba muy cerca, y sin preguntar nada, lo agarré por la nuca y le di un gran beso mientras lentamente empezaba a sacarme la ropa, el pendejo hizo lo mismo, y dejo entre ver su ancho y peludo cuerpo, la verdad es que sin ropa era mucho mejor y no me equivoque de seguro el tipo con la mayoría de sus parejas era activo, pues su actitud era agresiva, me tomaba por la espalda, me tocaba donde debía, y era un maestro del sexo oral.
El pendejo nos pajeaba al mismo tiempo, juntaba nuestros penes y los masturbaba con una mano. Mientras yo, con toda calma estimulaba su esfinter para dejarme entrar en el, mientras me miraba fijamente a los ojos y se mordía el labio.
Disimuladamente busqué los condones que tenía en mi chaqueta y para mi sorpresa no estaban. ¡QUE MIERDA! si yo los había echado. Le pregunté si tenía y me dijo que no. Los busqué me puse los pantalones, me bajé sin polera del auto a buscar por si se me habían caido, y nada, no los encontre. Volví al auto, y pendejo seguía caliente, me tire encima, me saque el pantalon, nuestros cuerpos se rozaban, ambos jadeabamos de placer, y en un abrir y cerrar de ojos lo estaba penetrando, sin condon, bareback o a fierrope, podía sentir como su apretado interior hacía presión contra mi pene, podía ver en su rostro como disfrutaba, ambos dejamos de pensar y nos entregamos al placer, con cada embestida que le daba con sus piernas a mis costados dejaba salir un gemido sencillamente fascinante, ligero, grave y definitivamente inevitable. Finalmente alcanzamos el orgasmo y pude escuchar esos gemidos que tanto me gusta escuchar en un hombre, masculinos, rudos e inevitables, mientras el eyaculaba sobre mi abdomen y el suyo, y yo eyaculaba en su interior, pude sentir como su esfinter hacía presión con mi pene con cada chorro de su semen que caía sobre nuestros cuerpos. Mi corazon se aceleraba, sentía que se me iba a salir y jadeaba de cansancio, mientras ambos olvidabamos lo irresponsables que estabamos siendo.
Finalmente nos limpiamos, nos vestimos. Y mientras yo buscaba mi ropa, aparecen los malditos condones. Fué algo así como que el destino quería que follaramos a fierrope. Yo me había hecho el examen de VIH hace unos días, casualmente el tambien, ambos saliamos negativos pues me mostro su examen, que al igual que yo, tenía su foto en el telefono. Algo así como un carnet de sanidad. No me siento culpable. Y espero nada malo pase, en todo caso, PUTA EL PENDEJO RICO.
Finalmente llegué a cenar con mis viejos y a la mañana siguiente, inicié el viaje de vuelta a la Universidad.


1 comentario:

  1. Que rica la historia, se cachó por el relato que lo pasaron bacan, super horny.
    Oye no pude ver los videos

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